Problemas de Insomnio – No puedo dormir

En mayor o menor medida todos hemos experimentado la falta de sueño en algún momento de nuestra vida, y lo que implica para nuestro cuerpo y nuestra mente. Piensa en ese día que no podías dormirte (por estrés, preocupaciones, dolores….) y piensa en lo mal que te sentías al día siguiente teniendo que ir a trabajar, a la universidad o haciendo las tareas del hogar. Pues básicamente eso es lo que experimenta una persona con insomnio la mayoría de sus días. Es un problema que no sólo afecta las horas de sueño, sino que se ve reflejado en todas las áreas del día a día (trabajo, relaciones sociales, bienestar mental y emocional, etc). Necesitamos el sueño no sólo para que nuestro cuerpo descanse sino para que nuestras funciones cognitivas (es decir, nuestra mente) funcionen correctamente.

Cuando esta falta de sueño se produce varias veces en semana durante al menos tres meses, entonces hablamos de trastorno, y será necesario buscar un profesional para tratarlo. Este trastorno se caracteriza por la dificultad para iniciar y/o mantener el sueño, o por la sensación de un sueño no reparador. El insomnio puede ser primario o secundario, según si el insomnio es el problema principal, o si es producido por otra causa, como puede ser el estrés, el abuso de sustancias, otras patologías médicas, y un largo etcétera. Esta diferenciación es importante porqué será determinante para el tratamiento posterior.

 ¿Qué se puede hacer para mejorar el insomnio?

Cuando existen problemas de sueño, lo fundamental es ponerse en manos de un psicólogo que pueda determinar la causa y elaborar un programa específico de tratamiento, pero de manera más general existen una serie de pautas que pueden ayudar en estos casos, y que se conocen como:

Normas de higiene del sueño

  • No acostarse con hambre ni cenar en exceso antes de irse a dormir
  • Evitar comida estimulante antes de acostarse: dulces, exceso de proteínas, café o té, y frutas ácidas. Y por supuesto nada de alcohol y/o drogas
  • Evitar actividades físicas intensas antes de irse a dormir, y también actividades que impliquen luz artificial como usar el ordenador o ver la televisión
  • Regular el momento de irse a dormir y tener un patrón constante
  • Evitar las siestas (aunque esto tienen excepciones)
  • La temperatura ideal de la habitación para mejorar el sueño debe estar entre los 18 y los 20ºC
  • Ventilar la habitación a diario y evitar luces intensas en el dormitorio
  • Atender a los pensamientos y preocupaciones que puedan surgir antes de ir a dormir, ya que pueden ser determinantes para no lograr un sueño adecuado.

Esto, es solo un resumen, y existen otras pautas que seria muy interesante incluir en la rutina diaria de una persona con insomnio. Y recuerde, si este es su caso, busque ayuda. Para más información, puede escribir al siguiente correo:

maria.aguayo.psicologa@gmail.com